AGUSTIN ANGARITA LEZAMA (*)
Las campañas electorales están calientes. Y al ver su discurrir surgen en muchas personas interrogantes como ¿Es imposible hacer política de manera limpia?
¿La política es sinónimo de corrupción, trampa y engaño? ¿Sólo pueden hacer política los que tienen plata y la tienen disponible para gastarla a manos llenas y así llegar al poder? ¿Es cierto que una campaña a la Cámara de Representantes cuesta más de 500 millones de pesos y una al Senado más de mil millones?Si las respuestas a las anteriores preguntas son afirmativas, emergen otras preguntas. ¿Para qué sirve la preparación intelectual y académica si lo que importa son las chequeras? ¿Es moralmente válido que el dinero sea el que guíe a la política y no los intereses colectivos y sociales? ¿Con la plata se convence o se compra una elección? ¿Los pobres están condenados a ser siempre dirigidos o deben vender su alma al mejor postor para tener con qué dirigir y hacer política? ¿Tiene precio la dignidad?Estoy seguro que los llamados "zorros" de la política, estarán diciendo que así es que se hace la política, que así se ha hecho y que así se hará siempre. Que no hay otra manera y que es un loco o loca de remate quien ose intentar romper este rígido esquema. Pienso que ya se han acumulado muchas experiencias que demuestran que sí es posible hacer política de manera distinta.Lo primero que hay que tener clara es la convicción que se puede hacer política de forma limpia, sin acudir a la corrupción y a la mentira. Y digo convicción porque este es un principio inamovible. También, desde el principio, hay que tener una idea clara de lo que se quiere hacer desde el poder para servicio y beneficio de los electores. Hay que organizar un equipo humano animoso, alegre, comprometido, que entienda a cabalidad lo que se quiere. Establecer unas agendas disciplinadas donde se respete tanto el tiempo de los demás como el del candidato a candidata y trabajar con esmero.La política es el arte de convencer, no se engañar. Sólo convence quien posee un discurso claro, coherente, aterrizado, realizable y bien presentado. Un buen político se comunica eficazmente con sus electores, establece puentes de relación firmes que se fortalecen con el tiempo. Un mensaje con contenido y bien expresado llega a todos los corazones y mueve al convencimiento. No se necesita ser histriónico, sólo ser claro y coherente. Cuando se mira fijamente a los ojos y se habla desde el alma, se establecen lazos de responsabilidad, compromiso y afecto. Se habla de dignidad a dignidad.El que compra electores está pagando por adelantado su irresponsabilidad. Él no está dispuesto a cumplir ninguna promesa, sabe que si ya pagó por un voto, nada debe, por lo tanto no asume ninguna responsabilidad. Es simpático que esta clase de políticos (que unos los llaman politiqueros) posan de creyentes en las leyes de Dios, sin embargo se les olvida el octavo mandato que prohíbe mentir. La corrupción es la peor cizaña que carcome las instituciones, las relaciones sociales y la vida en comunidad. Puede parecer tonto, pero la mejor manera de combatir la corrupción es votar por personas idóneas y honestas. Pero no que digan y pregonen ser honestas, sino que lo sean. No todos los políticos son deshonestos e ineptos, pero la mayoría sí.Si todos nos comportamos como tramposos, si caemos en la ignominia e indiferencia, no tenemos derecho a quejarnos de las dificultades que nos toque sufrir, porque habremos sido cómplices y alcahuetas de los politiqueros. Esta Colombia que tanto amamos, requiere un cambio, en serio y en grande. No todo está perdido. Podemos recomponer el rumbo. En nuestras manos está la oportunidad. Depende de nosotros, de asumir que nuestra dignidad no tiene precio y que la honradez y la decencia deben ganar y gobernar.
¿La política es sinónimo de corrupción, trampa y engaño? ¿Sólo pueden hacer política los que tienen plata y la tienen disponible para gastarla a manos llenas y así llegar al poder? ¿Es cierto que una campaña a la Cámara de Representantes cuesta más de 500 millones de pesos y una al Senado más de mil millones?Si las respuestas a las anteriores preguntas son afirmativas, emergen otras preguntas. ¿Para qué sirve la preparación intelectual y académica si lo que importa son las chequeras? ¿Es moralmente válido que el dinero sea el que guíe a la política y no los intereses colectivos y sociales? ¿Con la plata se convence o se compra una elección? ¿Los pobres están condenados a ser siempre dirigidos o deben vender su alma al mejor postor para tener con qué dirigir y hacer política? ¿Tiene precio la dignidad?Estoy seguro que los llamados "zorros" de la política, estarán diciendo que así es que se hace la política, que así se ha hecho y que así se hará siempre. Que no hay otra manera y que es un loco o loca de remate quien ose intentar romper este rígido esquema. Pienso que ya se han acumulado muchas experiencias que demuestran que sí es posible hacer política de manera distinta.Lo primero que hay que tener clara es la convicción que se puede hacer política de forma limpia, sin acudir a la corrupción y a la mentira. Y digo convicción porque este es un principio inamovible. También, desde el principio, hay que tener una idea clara de lo que se quiere hacer desde el poder para servicio y beneficio de los electores. Hay que organizar un equipo humano animoso, alegre, comprometido, que entienda a cabalidad lo que se quiere. Establecer unas agendas disciplinadas donde se respete tanto el tiempo de los demás como el del candidato a candidata y trabajar con esmero.La política es el arte de convencer, no se engañar. Sólo convence quien posee un discurso claro, coherente, aterrizado, realizable y bien presentado. Un buen político se comunica eficazmente con sus electores, establece puentes de relación firmes que se fortalecen con el tiempo. Un mensaje con contenido y bien expresado llega a todos los corazones y mueve al convencimiento. No se necesita ser histriónico, sólo ser claro y coherente. Cuando se mira fijamente a los ojos y se habla desde el alma, se establecen lazos de responsabilidad, compromiso y afecto. Se habla de dignidad a dignidad.El que compra electores está pagando por adelantado su irresponsabilidad. Él no está dispuesto a cumplir ninguna promesa, sabe que si ya pagó por un voto, nada debe, por lo tanto no asume ninguna responsabilidad. Es simpático que esta clase de políticos (que unos los llaman politiqueros) posan de creyentes en las leyes de Dios, sin embargo se les olvida el octavo mandato que prohíbe mentir. La corrupción es la peor cizaña que carcome las instituciones, las relaciones sociales y la vida en comunidad. Puede parecer tonto, pero la mejor manera de combatir la corrupción es votar por personas idóneas y honestas. Pero no que digan y pregonen ser honestas, sino que lo sean. No todos los políticos son deshonestos e ineptos, pero la mayoría sí.Si todos nos comportamos como tramposos, si caemos en la ignominia e indiferencia, no tenemos derecho a quejarnos de las dificultades que nos toque sufrir, porque habremos sido cómplices y alcahuetas de los politiqueros. Esta Colombia que tanto amamos, requiere un cambio, en serio y en grande. No todo está perdido. Podemos recomponer el rumbo. En nuestras manos está la oportunidad. Depende de nosotros, de asumir que nuestra dignidad no tiene precio y que la honradez y la decencia deben ganar y gobernar.
(*) Médico director del Observatorio de paz y derechos humanos de la Universidad del Tolima
¿Cuánto cuesta una campaña presidencial?
Aunque aún es incierto el tope de gastos que el Consejo Nacional Electoral le pondrá a los candidatos a la Presidencia en 2010, de acuerdo a campañas anteriores se acercará a los 15 mil millones. Sin embargo una campaña promedio vale 8 mil. El 30 por ciento se va en publicidad, el 20 por ciento el día de elecciones y en lo que menos se va es en lo administrativo.
Plata y campañas, fue el tema en el Congreso esta semana. Siguen debatiendo la ley estatutaria de la reforma política, en la que unos pelean por subir el precio que el Gobierno les paga por un voto y otros por aumentar el porcentaje del anticipo. Mientras tanto los presidenciales se preguntan si pueden basarse en la Ley de Garantías aprobada en 2005 para armar sus presupuestos, dado que si Uribe se lanza muchos creen que esta norma es inaplicable.
Hasta que no se oficialice la reelección, la financiación de los candidatos funciona bajo la misma ley que en 2006. De esta forma los candidatos puede recibir 5.480 millones de financiación estatal. A través de los anticipos, el Gobierno le gira por adelantado y antes de las elecciones una parte de los recursos que le correponden por reposición de votos. El resto sale de los aportes de personas naturales - particulares y familiares - que recibe el presidenciable. Las empresas privadas no pueden financiar a los aspirantes a la Casa de Nariño.
La Silla Vacía hizo una primera aproximación de cuánto valdrá una campaña a la Presidencia en 2010. Según expertos y candidatos presidenciales, una campaña promedio, sin lujos ni carencias, que oficialmente empieza el 29 de enero y termina el 31 de mayo, vale 8 mil millones de pesos. El tope máximo será de 15 mil millones, si se tienen en cuenta los topes establecidos para 2006, más la inflación.
Álvaro Uribe y Carlos Gaviria se gastaron respectivamente en 2006, 9.917 millones y 7.867 millones. ¿Cuánto se gastarán los candidatos de hoy? Esta es una lista aproximada de sus gastos.
Costos de una campaña en primera vuelta
Rubro
Costo
¿Cómo se llega a esta cifra?
Publicidad en medios
Cuñas de televisión en horario Triple A
$900.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en televisión a 30 días antes de la votación. Así, si en ese mes un candidato paga una propaganda diaria de 30 segundos en horario Triple A -que vale 14 millones con el descuento de candidatos- este es el aproximado de lo que pagaría.
Cuñas de televisión en horario ordinario
$900.000.000
Si en el mes que la Ley de Garantías permite que haya propaganda de televisión, un candidato paga dos propagandas diarias de 30 segundos en horario ordinario -que vale 7 millones con el descuento de candidatos- este es el aproximado de lo que pagaría.
Cuñas radiales en emisora nacional y regional
$200.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en radio a 90 días antes de la votación. Así, si durante ese periodo diariamente el candidato paga una cuña en horario PRIME en una emisora nacional (que vale 1 millón y medio) y cuatro en emisoras regionales (las más caras valen 100 mil) este es el resultado.
Dos avisos de página entera en periódico nacional del domingo
$95.000.000
Cada aviso de página entera en El Tiempo vale 47 millones. Los candidatos ponen uno con su programa de Gobierno y uno el día de elecciones
Avisos cuarto de página día normal
$55.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en medios impresos a 90 días antes de la votación. Así, si durante ese periodo diariamente el candidato pone dos avisos en periódicos nacionales o regionales en la página de política de una columna (cada uno a 300 mil) esto le vale.
Contacto directo con el votante
Estrategia en Internet
$200.000.000
Incluye publicidad en internet, diseño y administración de la página de Internet y estrategia en grupos sociales
Camisetas, pines, pancartas, stickers, volantes, envio cartas, pasacalles
$300.000.000
30 vallas por cuatro meses
$600.000.000
Cada valla vale cinco millones mensuales. Esto valdría si por cuatro meses, ponen 30 vallas
Giras (64 viajes con seis acompañantes)
Pasajes siete personas
$300.000.000
600 mil vale el pasaje promedio en aerolínea comercial por siete en 64 viajes
Comida
$40.000.000
Los cuatro meses de campaña son un viaje continuo. 164 días de viaje, comidas diarias para el candidato y siete personas.
Hoteles
$120.000.000
Una noche de hotel promedio vale 100 mil pesos, si el candidato y algunos de sus asesores están de viaje todo el tiempo. Son 164 días de hotel, como mínimo
Otros transportes
$150.000.000
Pasajes de viajes extras de colaboradores, transporte del candidato y miembros de la campaña por tierra Actos políticos
Acto público de 50 personas $100.000.000
Veinte actos de un promedio de 5 millones
Reunión de 10 personas $40.000.000. Veinte actos de un promedio de 200 mil pesos. Lanzamiento de campaña $80.000.000 .El perfil de evento de lanzamiento es en un lugar cerrado con 300 personas. Comúnmente en un gran salón de convenciones cuyo arriendo vale 25 millones, con pantallas gigantes, sillas, papelería y sin comida. Pero el solo arriendo de un salón en el Hotel Tequendama o en un espacio similar vale 25 millones. Cierre de campaña $50.000.000. El perfil de este evento es más popular. Tres mil personas en plaza pública, con grupo musical, fuegos artificiales, bombas, camisetas, bebidas y comida Administrativos de sedes en cinco ciudades. Arriendo $80.000.000. Los candidatos montan sedes en las cinco principales ciudades. El arriendo promedio son cuatro millones de arriendo mensual por cinco sedes durante cuatro meses. Papelería y aseo $50.000.000 Aseo oficinas, papelería para las sedes y para los voluntarios que promueven el candidato en las regiones Nómina $300.000.000 30 empleados de planta, sueldo mensual promedio de dos millones trescientos mil pesos por cuatro meses Asesor de cabecera
Asesor de estrategia $120.000.000. Y este es uno que cotice barato.
Día de Elecciones. Atención a testigos electorales $720.000.000 Atender un testigo electoral en cada una de la 80.000 mesas de votación (transporte, almuerzo, dos llamadas)
Gastos de movimiento de electores $800.000.000. Transporte electores, sistema de trasmisión de resultados a la central de la campaña, almuerzos y transporte de “jurados amigos” y motivadores.
Refuerzo 30 últimos días antes de elecciones $1.600.000.000.
Los expertos en campaña saben que un mes antes de elecciones deben inyectar recursos para reforzar los distintos gastos de campaña (publicidad, viajes, papelería, camisetas, esferos).
Aunque aún es incierto el tope de gastos que el Consejo Nacional Electoral le pondrá a los candidatos a la Presidencia en 2010, de acuerdo a campañas anteriores se acercará a los 15 mil millones. Sin embargo una campaña promedio vale 8 mil. El 30 por ciento se va en publicidad, el 20 por ciento el día de elecciones y en lo que menos se va es en lo administrativo.
Plata y campañas, fue el tema en el Congreso esta semana. Siguen debatiendo la ley estatutaria de la reforma política, en la que unos pelean por subir el precio que el Gobierno les paga por un voto y otros por aumentar el porcentaje del anticipo. Mientras tanto los presidenciales se preguntan si pueden basarse en la Ley de Garantías aprobada en 2005 para armar sus presupuestos, dado que si Uribe se lanza muchos creen que esta norma es inaplicable.
Hasta que no se oficialice la reelección, la financiación de los candidatos funciona bajo la misma ley que en 2006. De esta forma los candidatos puede recibir 5.480 millones de financiación estatal. A través de los anticipos, el Gobierno le gira por adelantado y antes de las elecciones una parte de los recursos que le correponden por reposición de votos. El resto sale de los aportes de personas naturales - particulares y familiares - que recibe el presidenciable. Las empresas privadas no pueden financiar a los aspirantes a la Casa de Nariño.
La Silla Vacía hizo una primera aproximación de cuánto valdrá una campaña a la Presidencia en 2010. Según expertos y candidatos presidenciales, una campaña promedio, sin lujos ni carencias, que oficialmente empieza el 29 de enero y termina el 31 de mayo, vale 8 mil millones de pesos. El tope máximo será de 15 mil millones, si se tienen en cuenta los topes establecidos para 2006, más la inflación.
Álvaro Uribe y Carlos Gaviria se gastaron respectivamente en 2006, 9.917 millones y 7.867 millones. ¿Cuánto se gastarán los candidatos de hoy? Esta es una lista aproximada de sus gastos.
Costos de una campaña en primera vuelta
Rubro
Costo
¿Cómo se llega a esta cifra?
Publicidad en medios
Cuñas de televisión en horario Triple A
$900.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en televisión a 30 días antes de la votación. Así, si en ese mes un candidato paga una propaganda diaria de 30 segundos en horario Triple A -que vale 14 millones con el descuento de candidatos- este es el aproximado de lo que pagaría.
Cuñas de televisión en horario ordinario
$900.000.000
Si en el mes que la Ley de Garantías permite que haya propaganda de televisión, un candidato paga dos propagandas diarias de 30 segundos en horario ordinario -que vale 7 millones con el descuento de candidatos- este es el aproximado de lo que pagaría.
Cuñas radiales en emisora nacional y regional
$200.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en radio a 90 días antes de la votación. Así, si durante ese periodo diariamente el candidato paga una cuña en horario PRIME en una emisora nacional (que vale 1 millón y medio) y cuatro en emisoras regionales (las más caras valen 100 mil) este es el resultado.
Dos avisos de página entera en periódico nacional del domingo
$95.000.000
Cada aviso de página entera en El Tiempo vale 47 millones. Los candidatos ponen uno con su programa de Gobierno y uno el día de elecciones
Avisos cuarto de página día normal
$55.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en medios impresos a 90 días antes de la votación. Así, si durante ese periodo diariamente el candidato pone dos avisos en periódicos nacionales o regionales en la página de política de una columna (cada uno a 300 mil) esto le vale.
Contacto directo con el votante
Estrategia en Internet
$200.000.000
Incluye publicidad en internet, diseño y administración de la página de Internet y estrategia en grupos sociales
Camisetas, pines, pancartas, stickers, volantes, envio cartas, pasacalles
$300.000.000
30 vallas por cuatro meses
$600.000.000
Cada valla vale cinco millones mensuales. Esto valdría si por cuatro meses, ponen 30 vallas
Giras (64 viajes con seis acompañantes)
Pasajes siete personas
$300.000.000
600 mil vale el pasaje promedio en aerolínea comercial por siete en 64 viajes
Comida
$40.000.000
Los cuatro meses de campaña son un viaje continuo. 164 días de viaje, comidas diarias para el candidato y siete personas.
Hoteles
$120.000.000
Una noche de hotel promedio vale 100 mil pesos, si el candidato y algunos de sus asesores están de viaje todo el tiempo. Son 164 días de hotel, como mínimo
Otros transportes
$150.000.000
Pasajes de viajes extras de colaboradores, transporte del candidato y miembros de la campaña por tierra Actos políticos
Acto público de 50 personas $100.000.000
Veinte actos de un promedio de 5 millones
Reunión de 10 personas $40.000.000. Veinte actos de un promedio de 200 mil pesos. Lanzamiento de campaña $80.000.000 .El perfil de evento de lanzamiento es en un lugar cerrado con 300 personas. Comúnmente en un gran salón de convenciones cuyo arriendo vale 25 millones, con pantallas gigantes, sillas, papelería y sin comida. Pero el solo arriendo de un salón en el Hotel Tequendama o en un espacio similar vale 25 millones. Cierre de campaña $50.000.000. El perfil de este evento es más popular. Tres mil personas en plaza pública, con grupo musical, fuegos artificiales, bombas, camisetas, bebidas y comida Administrativos de sedes en cinco ciudades. Arriendo $80.000.000. Los candidatos montan sedes en las cinco principales ciudades. El arriendo promedio son cuatro millones de arriendo mensual por cinco sedes durante cuatro meses. Papelería y aseo $50.000.000 Aseo oficinas, papelería para las sedes y para los voluntarios que promueven el candidato en las regiones Nómina $300.000.000 30 empleados de planta, sueldo mensual promedio de dos millones trescientos mil pesos por cuatro meses Asesor de cabecera
Asesor de estrategia $120.000.000. Y este es uno que cotice barato.
Día de Elecciones. Atención a testigos electorales $720.000.000 Atender un testigo electoral en cada una de la 80.000 mesas de votación (transporte, almuerzo, dos llamadas)
Gastos de movimiento de electores $800.000.000. Transporte electores, sistema de trasmisión de resultados a la central de la campaña, almuerzos y transporte de “jurados amigos” y motivadores.
Refuerzo 30 últimos días antes de elecciones $1.600.000.000.
Los expertos en campaña saben que un mes antes de elecciones deben inyectar recursos para reforzar los distintos gastos de campaña (publicidad, viajes, papelería, camisetas, esferos).
Un 20 por ciento más de presupuesto de campaña. Otros $200.000.000
Total
$8'000.000.000
(Ver en este vínculo el mismo artículo http://www.lasillavacia.com/historia/5409)
Total
$8'000.000.000
(Ver en este vínculo el mismo artículo http://www.lasillavacia.com/historia/5409)