domingo, 29 de noviembre de 2009

Notas sobre los gastos de políticos en sus campañas

AGUSTIN ANGARITA LEZAMA (*)

Las campañas electorales están calientes. Y al ver su discurrir surgen en muchas personas interrogantes como ¿Es imposible hacer política de manera limpia?
¿La política es sinónimo de corrupción, trampa y engaño? ¿Sólo pueden hacer política los que tienen plata y la tienen disponible para gastarla a manos llenas y así llegar al poder? ¿Es cierto que una campaña a la Cámara de Representantes cuesta más de 500 millones de pesos y una al Senado más de mil millones?Si las respuestas a las anteriores preguntas son afirmativas, emergen otras preguntas. ¿Para qué sirve la preparación intelectual y académica si lo que importa son las chequeras? ¿Es moralmente válido que el dinero sea el que guíe a la política y no los intereses colectivos y sociales? ¿Con la plata se convence o se compra una elección? ¿Los pobres están condenados a ser siempre dirigidos o deben vender su alma al mejor postor para tener con qué dirigir y hacer política? ¿Tiene precio la dignidad?Estoy seguro que los llamados "zorros" de la política, estarán diciendo que así es que se hace la política, que así se ha hecho y que así se hará siempre. Que no hay otra manera y que es un loco o loca de remate quien ose intentar romper este rígido esquema. Pienso que ya se han acumulado muchas experiencias que demuestran que sí es posible hacer política de manera distinta.Lo primero que hay que tener clara es la convicción que se puede hacer política de forma limpia, sin acudir a la corrupción y a la mentira. Y digo convicción porque este es un principio inamovible. También, desde el principio, hay que tener una idea clara de lo que se quiere hacer desde el poder para servicio y beneficio de los electores. Hay que organizar un equipo humano animoso, alegre, comprometido, que entienda a cabalidad lo que se quiere. Establecer unas agendas disciplinadas donde se respete tanto el tiempo de los demás como el del candidato a candidata y trabajar con esmero.La política es el arte de convencer, no se engañar. Sólo convence quien posee un discurso claro, coherente, aterrizado, realizable y bien presentado. Un buen político se comunica eficazmente con sus electores, establece puentes de relación firmes que se fortalecen con el tiempo. Un mensaje con contenido y bien expresado llega a todos los corazones y mueve al convencimiento. No se necesita ser histriónico, sólo ser claro y coherente. Cuando se mira fijamente a los ojos y se habla desde el alma, se establecen lazos de responsabilidad, compromiso y afecto. Se habla de dignidad a dignidad.El que compra electores está pagando por adelantado su irresponsabilidad. Él no está dispuesto a cumplir ninguna promesa, sabe que si ya pagó por un voto, nada debe, por lo tanto no asume ninguna responsabilidad. Es simpático que esta clase de políticos (que unos los llaman politiqueros) posan de creyentes en las leyes de Dios, sin embargo se les olvida el octavo mandato que prohíbe mentir. La corrupción es la peor cizaña que carcome las instituciones, las relaciones sociales y la vida en comunidad. Puede parecer tonto, pero la mejor manera de combatir la corrupción es votar por personas idóneas y honestas. Pero no que digan y pregonen ser honestas, sino que lo sean. No todos los políticos son deshonestos e ineptos, pero la mayoría sí.Si todos nos comportamos como tramposos, si caemos en la ignominia e indiferencia, no tenemos derecho a quejarnos de las dificultades que nos toque sufrir, porque habremos sido cómplices y alcahuetas de los politiqueros. Esta Colombia que tanto amamos, requiere un cambio, en serio y en grande. No todo está perdido. Podemos recomponer el rumbo. En nuestras manos está la oportunidad. Depende de nosotros, de asumir que nuestra dignidad no tiene precio y que la honradez y la decencia deben ganar y gobernar.
(*) Médico director del Observatorio de paz y derechos humanos de la Universidad del Tolima
¿Cuánto cuesta una campaña presidencial?
Aunque aún es incierto el tope de gastos que el Consejo Nacional Electoral le pondrá a los candidatos a la Presidencia en 2010, de acuerdo a campañas anteriores se acercará a los 15 mil millones. Sin embargo una campaña promedio vale 8 mil. El 30 por ciento se va en publicidad, el 20 por ciento el día de elecciones y en lo que menos se va es en lo administrativo.
Plata y campañas, fue el tema en el Congreso esta semana. Siguen debatiendo la ley estatutaria de la reforma política, en la que unos pelean por subir el precio que el Gobierno les paga por un voto y otros por aumentar el porcentaje del anticipo. Mientras tanto los presidenciales se preguntan si pueden basarse en la Ley de Garantías aprobada en 2005 para armar sus presupuestos, dado que si Uribe se lanza muchos creen que esta norma es inaplicable.
Hasta que no se oficialice la reelección, la financiación de los candidatos funciona bajo la misma ley que en 2006. De esta forma los candidatos puede recibir 5.480 millones de financiación estatal. A través de los anticipos, el Gobierno le gira por adelantado y antes de las elecciones una parte de los recursos que le correponden por reposición de votos. El resto sale de los aportes de personas naturales - particulares y familiares - que recibe el presidenciable. Las empresas privadas no pueden financiar a los aspirantes a la Casa de Nariño.
La Silla Vacía hizo una primera aproximación de cuánto valdrá una campaña a la Presidencia en 2010. Según expertos y candidatos presidenciales, una campaña promedio, sin lujos ni carencias, que oficialmente empieza el 29 de enero y termina el 31 de mayo, vale 8 mil millones de pesos. El tope máximo será de 15 mil millones, si se tienen en cuenta los topes establecidos para 2006, más la inflación.
Álvaro Uribe y Carlos Gaviria se gastaron respectivamente en 2006, 9.917 millones y 7.867 millones. ¿Cuánto se gastarán los candidatos de hoy? Esta es una lista aproximada de sus gastos.
Costos de una campaña en primera vuelta
Rubro
Costo
¿Cómo se llega a esta cifra?
Publicidad en medios
Cuñas de televisión en horario Triple A
$900.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en televisión a 30 días antes de la votación. Así, si en ese mes un candidato paga una propaganda diaria de 30 segundos en horario Triple A -que vale 14 millones con el descuento de candidatos- este es el aproximado de lo que pagaría.
Cuñas de televisión en horario ordinario
$900.000.000
Si en el mes que la Ley de Garantías permite que haya propaganda de televisión, un candidato paga dos propagandas diarias de 30 segundos en horario ordinario -que vale 7 millones con el descuento de candidatos- este es el aproximado de lo que pagaría.
Cuñas radiales en emisora nacional y regional
$200.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en radio a 90 días antes de la votación. Así, si durante ese periodo diariamente el candidato paga una cuña en horario PRIME en una emisora nacional (que vale 1 millón y medio) y cuatro en emisoras regionales (las más caras valen 100 mil) este es el resultado.
Dos avisos de página entera en periódico nacional del domingo
$95.000.000
Cada aviso de página entera en El Tiempo vale 47 millones. Los candidatos ponen uno con su programa de Gobierno y uno el día de elecciones
Avisos cuarto de página día normal
$55.000.000
La Ley de Garantías que regirá las elecciones si no hay una segunda reelección limita la propaganda en medios impresos a 90 días antes de la votación. Así, si durante ese periodo diariamente el candidato pone dos avisos en periódicos nacionales o regionales en la página de política de una columna (cada uno a 300 mil) esto le vale.
Contacto directo con el votante
Estrategia en Internet
$200.000.000
Incluye publicidad en internet, diseño y administración de la página de Internet y estrategia en grupos sociales
Camisetas, pines, pancartas, stickers, volantes, envio cartas, pasacalles
$300.000.000

30 vallas por cuatro meses
$600.000.000
Cada valla vale cinco millones mensuales. Esto valdría si por cuatro meses, ponen 30 vallas
Giras (64 viajes con seis acompañantes)
Pasajes siete personas
$300.000.000
600 mil vale el pasaje promedio en aerolínea comercial por siete en 64 viajes
Comida
$40.000.000
Los cuatro meses de campaña son un viaje continuo. 164 días de viaje, comidas diarias para el candidato y siete personas.
Hoteles
$120.000.000
Una noche de hotel promedio vale 100 mil pesos, si el candidato y algunos de sus asesores están de viaje todo el tiempo. Son 164 días de hotel, como mínimo
Otros transportes
$150.000.000
Pasajes de viajes extras de colaboradores, transporte del candidato y miembros de la campaña por tierra Actos políticos
Acto público de 50 personas $100.000.000
Veinte actos de un promedio de 5 millones
Reunión de 10 personas $40.000.000. Veinte actos de un promedio de 200 mil pesos. Lanzamiento de campaña $80.000.000 .El perfil de evento de lanzamiento es en un lugar cerrado con 300 personas. Comúnmente en un gran salón de convenciones cuyo arriendo vale 25 millones, con pantallas gigantes, sillas, papelería y sin comida. Pero el solo arriendo de un salón en el Hotel Tequendama o en un espacio similar vale 25 millones. Cierre de campaña $50.000.000. El perfil de este evento es más popular. Tres mil personas en plaza pública, con grupo musical, fuegos artificiales, bombas, camisetas, bebidas y comida Administrativos de sedes en cinco ciudades. Arriendo $80.000.000. Los candidatos montan sedes en las cinco principales ciudades. El arriendo promedio son cuatro millones de arriendo mensual por cinco sedes durante cuatro meses. Papelería y aseo $50.000.000 Aseo oficinas, papelería para las sedes y para los voluntarios que promueven el candidato en las regiones Nómina $300.000.000 30 empleados de planta, sueldo mensual promedio de dos millones trescientos mil pesos por cuatro meses Asesor de cabecera
Asesor de estrategia $120.000.000. Y este es uno que cotice barato.
Día de Elecciones. Atención a testigos electorales $720.000.000 Atender un testigo electoral en cada una de la 80.000 mesas de votación (transporte, almuerzo, dos llamadas)
Gastos de movimiento de electores $800.000.000. Transporte electores, sistema de trasmisión de resultados a la central de la campaña, almuerzos y transporte de “jurados amigos” y motivadores.
Refuerzo 30 últimos días antes de elecciones $1.600.000.000.
Los expertos en campaña saben que un mes antes de elecciones deben inyectar recursos para reforzar los distintos gastos de campaña (publicidad, viajes, papelería, camisetas, esferos).
Un 20 por ciento más de presupuesto de campaña. Otros $200.000.000

Total
$8'000.000.000

(Ver en este vínculo el mismo artículo http://www.lasillavacia.com/historia/5409)

martes, 24 de noviembre de 2009

"Colombia: en medio de un choque de trenes, carros, bicicletas, triciclos y gentes"

"...sólo un pueblo escéptico sobre la fiesta de la guerra, maduro para el conflicto, es un pueblo maduro para la paz." Estanislao Zuleta
Es asombroso el estado de cosas que multiplica los conflictos en todos los escenarios de la vida cotidiana, política, social, cultural y económica de Colombia. Los menos favorecidos con semejante confusión son el pueblo de a pie y su constitución política. Es decir, la base de la convivencia y la representación básica de la vida nacional. Mientras que las fricciones no paran, las víctimas de estos conflictos siguen sumando estadísticas que en nuestro país son cada vez más impresionantes. Las cifras de Colombia cada vez se parecen más a los fragmentos de "Cien años de soledad" y su matria Macondo. El título de esta corta reflexión habla de choque de trenes, carros, bicicletas, triciclos y gentes; ya que la violencia desatada en este momento vuelve por los ciclos de los peores momentos de la vida colombiana. Los sucesos de la vida son más complejos de lo que parecen a simple vista.

Choque de trenes, entre los poderes ejecutivo y judicial, choque de carros entre conductores infractores e infractores de las leyes en todo el sistema de justicia. "Choque entre bicicletas", con la situación de jóvenes infractores de la ley y la forma como los criminales aprovechan a patrocinar la delicuencia juvenil para "pescar en río revuelto", las mafias de Colombia han aprovechado la excesiva debilidad del sistema judicial colombiano para agudizar el problema del crimen. Y como si fuera poco todavía existe un choque más crítico aún y es la realidad de niños que con armas de personas adultas han asesinado a otros niños creyendo que el crimen es juego. Lo que significa que esta colisión de todo tipo en medio de un caos como el que vive Colombia, es una situación insostenible para la realidad de la educación, la cultura, la vida cotidiana y la realidad en general.
Cómo actuar, entonces, para evitar esta desagradable confusión y así establecer un orden institucional donde cada estamento de la sociedad comprenda que los fundamentos de la sociedad están en la fundamentación de la constitución y el respeto por un verdadero estado social de derecho. Y además que ninguna influencia por poderosa que se suponga debe actuar en contra del bien común de una sociedad que sabe que los "fines esenciales del Estado son servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo.
Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares." (ver CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE COLOMBIA - ANOTADA 2008 - Francisco Gómez Sierra)
Queda de sobra entendido que la cita en color púrpura es textual de la Constitución Política de Colombia, pero es en este caso un reclamo de algo que no está sucediendo en nuestra realidad, invadida de antivalores, de desgobierno, de corrupción y de demagogia que miente sobre los propósitos y sobre la realidad maquillada por los medios masivos de información y por los partidos políticos de nuestro país. Qué lástima, o como en la fábula "Mambrú se fue a la guerra, qué horror, qué horror, qué pena..." Sobre todo porque la guerra es interna y entre hermanos pobres y necesitados de todo cada vez más.
Héctor Mario Gutiérrez, Licenciado en Filosofía, U. de A.

domingo, 8 de noviembre de 2009

“Hablar de soberanía colombiana es un chiste”

Saturday, 29 August 2009 08:55 Radio Cafe Stereo Internacional - America
Primera Parte: Entrevista a Noam Chomsky durante su primera visita a Venezuela realizada por Eva Golinger para Venezolana de Televisión (VTV)
Caracas 24 Agosto 2009
Eva Golinger (EG):
Bienvenido a Venezuela, Sr. Noam Chomsky. Estamos muy emocionados por su visita, especialmente durante un momento histórico en el que están ocurriendo muchos cambios en América Latina, potenciales cambios en la relación de EE.UU. con naciones latinoamericanas, y actualmente existen importantes tensiones y conflictos que causan gran preocupación a los latinoamericanos.
En este contexto, y con el recrudecimiento de las agresiones en los últimos meses, con el golpe de Estado en Honduras, el aumento de la presencia militar en Colombia, con la ocupación de más de siete bases militares, además de un control territorial a nivel militar en Colombia, tenemos también la reactivación de la cuarta flota de la armada que ocurrió el año pasado pero está siendo usada ahora en este contexto. También el tono del discurso hacia Venezuela se ha hecho más fuerte, con acusaciones que ya se hacían y ahora continúan ahora más formales, acusando a Venezuela de permitir el narcotráfico, terrorismo, y ha habido un aumento del presupuesto militar del Pentágono, para el Comando Sur en esta región.
La pregunta es, ¿es este algún tipo de fenómeno? Ahora con un presidente supuestamente progresista en la Casa Blanca vemos más ataques contra movimientos progresistas en América Latina.
Noam Chomsky (NC): Y en el resto del mundo. Pero lo que ocurre en América Latina ha ocurrido por más tiempo. EE.UU. por mucho tiempo dio por sentado que podía controlar a América Latina, y de hecho este fue un principio básico de su política exterior desde sus orígenes como república, como una aspiración, que lograron concretar en el siglo XX. El Consejo de Seguridad Nacional, la mayor entidad de planificación, dice que si no podemos controlar América Latina, ¿cómo podemos el resto del mundo?
Henry Kissinger, cuando el golpe de Pinochet, dijo “tenemos que deshacernos de Allende o no tendremos credibilidad en el resto del mundo”. Esa es la clave para controlar el mundo, y por supuesto gran parte de la economía estadounidense estaba basada en inversiones, que eran una especie de saqueo, desde el siglo XIX. Todo esto ocurrió por mucho tiempo y de distintas maneras, intervención militar, golpes de Estado, agresiones, durante el gobierno de Kennedy, con agresión de Estado, el ejército instaurando Estados de seguridad al estilo neonazi. Luego llegó el período neoliberal, el control de los países por medios económicos, pero a finales de los noventa ya no era tan frecuente, Venezuela es un ejemplo, pero ocurría en muchos otros países. Lentamente los países latinoamericanos empezaron a escapar del largo período, desde la época de los conquistadores españoles y portugueses, de una u otra forma de colonización.
Empezaron a librarse del FMI, pagar y reestructurar sus deudas, enfocarse en los problemas internos, y EE.UU. empezaba a perder control, y tenía que haber una respuesta, que se ha desplegado desde finales de los noventa, y que tiene dos frentes, uno militar, y el otro que denominan promoción de la democracia, que es un eufemismo de sometimiento. Uno es militar y el otro es el sometimiento, y Obama sencillamente les está dando continuidad. No está haciendo nada nuevo. Parece diferente a Bush, pero la razón es, si vemos la opinión pública, voceros del gobierno, ellos critican a Bush por no haber prestado atención a América Latina, y que la región sufrió por esto. De hecho es lo mejor que le ha pasado a América Latina, que EE.UU. dirija su atención a otras regiones. Pero Obama quiere remediar esa situación desde una perspectiva progresista liberal, prestando más atención a América Latina, lo que implica un retorno a políticas más tradicionales, la militarización y el sometimiento. Lo que tú mencionas es un ejemplo, pero viene de antes, de hace muchos años, por ejemplo el entrenamiento de militares latinoamericanos por los últimos diez o quince años ha aumentado en gran medida, quizá 50% más de lo que era en los años noventa. Y ahora la posición militar de EE.UU. en América Latina es relativamente mayor que durante la Guerra Fría. Por primera vez, hay más oficiales de entrenamiento militar que asesores económicos. La estrategia ha cambiado hacia un esfuerzo por reconstruir una estructura de intervención potencial, y también para la llamada promoción de la democracia.
EG: Que hemos experimentado en gran medida aquí en Venezuela a través de la USAID, la National Endowment for Democracy con financiamiento a grupos opositores y ahora con participación en una campaña de contrainsurgencia al interior de las fuerzas revolucionarias que apoyan al gobierno, que intentan neutralizar.
NC: Pero estas son políticas de larga data. EE.UU. de hecho inició una nueva fase del imperialismo hace un siglo, al convertirse en una potencia mundial, ya había sido una potencia regional, pero con la conquista de Filipinas, ese fue el momento crucial, por los años 1900, mató a cientos de miles de personas, estableció un control militar parcial, pero tenían que gobernar el país. ¿Cómo gobernar el país? Bueno, desarrollaron una nueva forma de colonialismo, con un Estado de vigilancia muy complejo, usando la última tecnología de la época para socavar movimientos políticos, para desintegrarlos, promover el faccionalismo. Crearon una fuerza militar-policial paralela que podía usar la fuerza cuando fuese necesario. Era muy minucioso y complejo, y de hecho ha regresado a los países de origen, los Estados de vigilancia el Occidente: EE.UU., Inglaterra, desde la Primera Guerra Mundial, basados en el modelo filipino. Y sigue hasta hoy. Filipinas es el único país en el este asiático que no ha participado en el rápido crecimiento económico de las últimas décadas, y aún tiene una fuerza militar terrorista, violaciones a derechos humanos, etc.
Las técnicas son: primero, una fuerza militar internamente, si es necesaria, y segundo la colaboración de los líderes del Estado, por eso es que quieren infiltrar los movimientos revolucionarios, incitar la separación, socavar el poder de otros grupos y obtener beneficios de sus contactos con el poder imperial. Los británicos y los franceses hicieron cosas parecidas, pero esta vez se hizo con gran detalle, algo nuevo en la historia del imperialismo, y por supuesto se extendió a América Latina. Por eso es que después de cada intervención, por ejemplo Haití, República Dominicana, Nicaragua, donde sea, dejan el país en manos de la Guardia Nacional y en colaboración con líderes del Estado. Y la Guardia Nacional es una fuerza de terrorismo de Estado. La Guardia Nacional haitiana nunca luchó contra otro país. Su ejército lucha contra la población, lo mismo con Somoza.
Esa capacidad se perdió en parte en los años noventa y ahora se reconstruye de otra manera. Pero es una tradición antigua. De hecho data de mucho antes. Vale recordar que EE.UU. es el único país del mundo que fue fundado como un imperio. George Washington lo describió como un imperio infante y por supuesto tuvieron que conquistar el territorio nacional, eso es imperialismo, no cruzaron mares, pero aparte de eso, es imperialismo estándar. Prácticamente exterminaron a la población, se robaron la mitad del territorio de México y en 1898 empezaron a expandirse a otras regiones, pero el proceso es el mismo. Y es importante saber que lo hacen con toda franqueza y con una creencia en el carácter divino de su misión. Es un país religioso y siempre ha actuado para cumplir la misión de la Divina Providencia. George Bush hablaba en esos términos. Obama no necesita usar las mismas palabras. Es sofisticado. El mejor ejemplo, como todos saben, es la primera colonia en EE.UU.: Massachussets. Su carta fundacional es de 1629, establecieron su escudo en el que aparecía un indio apuntando su lanza hacia abajo y un pergamino saliendo de su boca, que decía “venid a ayudarnos”, así que los colonos que iban allá a quitarles sus tierras y exterminarlos estaban convencidos de que estaban respondiendo a ese llamado de auxilio, y esa actitud sigue en la actualidad. Cada agresión, intento de sometimiento tiene la misma inspiración. Otros países imperialistas como Francia tienen actitudes similares pero está mucho más arraigada en la cultura y creencia estadounidenses. Hay un importante trasfondo religioso, todo se justifica. Lo más que puede pasar es que se cometan errores.
EG: Eso es también como una guerra psicológica, una manipulación de la realidad, para dar esa impresión.
NC: Es importante entender que es aceptado internamente. Por ejemplo, no se puede hacer un comentario crítico sobre cualquier acción de EE.UU. Obama, por ejemplo, es muy elogiado por ser uno de los principales críticos de la guerra en Irak. ¿Cuál fue su crítica? Dijo que era un error garrafal estratégico. Asumió la misma posición que asumió el estado mayor alemán después de Stalingrado. O la posición de los rusos sobre Afganistán a principios de los ochenta. Y no lo llamamos crítica cuando es de nuestros enemigos, lo llamamos servilismo al poder. Pero en nuestro caso, los liberales, progresistas lo llaman oposición principal. Y se puede ir más allá y estar aún dentro del marco doctrinal básico, y viene de esa autopercepción de nobleza, de la misión divina de civilizar el mundo, elevarlo a un mayor nivel, entonces el sometimiento y la militarización son considerados primordiales, y de hecho en el caso de América Latina la izquierda condena a Bush por no enfocarse en América Latina, por no cumplir con la misión civilizadora. No es sorpresa entonces las acciones de Obama.
EG: Y es un proceso cuyo ritmo está aumentando rápidamente.
NC: En parte por estas razones y en parte porque los problemas son más apremiantes. La llamada “marea rosa” es considerada un verdadero peligro. De hecho el gobierno de EE.UU. está apoyando gobiernos que hace cuarenta años habría derrocado. El gobierno de Brasil, por ejemplo. Las políticas de Lula no son tan diferentes de las políticas de Goulart a principios de los sesenta, cuando el gobierno de Kennedy inició un golpe militar e instaló el primer Estado de seguridad nacional estilo neonazi, y ahora es un país amigo, porque todo el espectro se ha desplazado tanto que ahora EE.UU. debe apoyar al tipo de gobierno que antes habría derrocado y por supuesto tratar de someter a los otros.
EG: Hablemos de eso específicamente, porque está el tema del aumento de presencia militar estadounidense en Colombia, que ha causado tensión en la región. El gobierno de Colombia y el gobierno de EE.UU., Obama, sostienen que esto es un asunto bilateral, que esto no es una ocupación o el establecimiento de nuevas bases militares; es un acuerdo de cooperación en seguridad. Pero algunos de los detalles que sabemos, aparte de las tres bases que EE.UU. ya ha ocupado bajo el Plan Colombia, y más de una docena de estaciones de radar, es que definitivamente tendrán acceso a siete bases, una de las cuales, en Palanquero, les dará acceso aéreo a todo el hemisferio, que no tenían anteriormente, con gigantescos aviones militares de carga tipo C17, y más allá de eso, está el tema de lo que EE.UU. llama defensa interna en un país extranjero, con la que entrenan fuerzas armadas colombianas, equipos comando especiales, fuerzas especiales, la Policía Nacional colombiana, los entrenan, los comandan y los controlan, y ahora existe la posibilidad de una reubicación de la Escuela de las Américas, ahora llamada WHINSEC, en Colombia, para empezar el entrenamiento en otros países de la región. El próximo viernes 28 habrá una reunión de presidentes de Unasur en Argentina para tratar este tema, que muchos dicen que es una amenaza para la estabilidad regional. Pero hay naciones que mantienen la posición de que hay que respetar la soberanía colombiana. Con gobiernos apoyados por Washington como Brasil, y con el golpe en Honduras que ha sido visto como un ataque contra los países del ALBA, ¿es esta ocupación o ampliación de presencia militar en Colombia un intento de dividir e impedir un mayor progreso de la integración latinoamericana, primero mediante la promoción de estos conflictos entre naciones, aparte del conflicto entre Colombia como gobierno de derecha y Venezuela como gobierno de izquierda, con países como Brasil o Chile, que pueden asumir una posición más ambigua u neutral en cuanto al respeto de la soberanía colombiana, que se oponen a la expansión militar estadounidense pero sin llegar a condenarla.
NC: Hablar de soberanía colombiana es un chiste. El Plan Colombia, creado por Clinton, es una intervención agresiva en los asuntos internos de Colombia, que ha tenido consecuencias. Hay un pretexto, y el pretexto es la guerra contra el narcotráfico, pero es solo un pretexto y no se puede tomar en serio. Y el establecimiento de las bases militares en Colombia es una reacción al hecho de que EE.UU. ha perdido su posición militar en otros países. Ecuador desactivó la base en Manta, que le daba a EE.UU. gran capacidad de vigilancia aérea en la región. Paraguay era una especie de base militar estadounidense, y eso ya se acabó. Tenían que reconstruirla en otra parte y Colombia es el único país donde podían hacerlo. El golpe en Honduras es parte de otro proceso. Centroamérica había sido tan devastada por las guerras contra el terrorismo de Reagan que no era parte de la tendencia de la llamada marea rosa, hacia la integración latinoamericana. Honduras estaba en el camino de la integración, y bueno ahora ya no, ellos creen, y en realidad se ha expandido en Centroamérica. Nicaragua es otro caso. Todo esto me parece que es un intento de recuperar la posición tradicional incluso antes, hace 10 ó 15 años el entrenamiento de oficiales ha aumentado rápidamente, y ha cambiado, ahora el entrenamiento es en tácticas de infantería. La idea es crear fuerzas paramilitares, no están entrenando policías de tránsito. El control de la “ayuda” oficial ha cambiado del Departamento de Estado, ahora está en manos del Pentágono, que es un cambio relevante. Cuando estaba bajo el Departamento de Estado tenía al menos en teoría supervisión del Congreso, que quiere decir que había condiciones que había que cumplir sobre derechos humanos por ejemplo, que no se implementaban mucho, pero eran una limitación a posibles abusos, pero bajo el control del Pentágono, no hay reglas, todo es válido.